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“Cada día tragamos partículas procedentes de nanotecnologías que ponen en peligro nuestra salud”

¿Realmente nos hemos parado a reflexionar sobre el impacto de las nanotecnologías en el cuerpo humano? Una reflexión a tiempo puede frenar los avances gigantecos que están realizando las nanociencias en la sociedad actual y que inundan nuestra vida diaria sin realmente conocer las consecuencias que pueden acarrear.

 

Sin tener un conocimiento a ciencia cierta ni notar su presencia, sabemos que cada día inhalamos y/o tragamos partículas de un tamaño muy pequeño que ponen en peligro nuestra salud. Estas partículas proceden de una especialidad denominada nanociencia que ha desarrollado todo un campo de aplicaciones bajo el nombre de nanotecnologías.

Empezaremos por dar una definición de la nanotecnología para entender de qué estamos hablando: se trata del estudio, diseño, creación, síntesis, manipulación y aplicación de materiales, aparatos y sistemas funcionales a través del control de la materia a nanoescala, y la explotación de fenómenos y propiedades de la materia a nanoescala. Nanoescala significa partículas de un tamaño más pequeño que bacterias o virus, y más pequeño también que el tamaño medio de una célula del cuerpo humano, que es de 25 micrómetros. El nanómetro es 1.000 veces más pequeño que el micrómetro, es decir, que una nanopartícula tiene la posibilidad de entrar en el cuerpo humano (ya que la piel no puede impedir el paso de partículas tan pequeñas) y también en las células del organismo.

                          

Actualmente, encontramos nanopartículas en los productos de limpieza de la casa, los cosméticos, los equipamientos de automóviles y, por supuesto, en toda la tecnología militar, y todo esto no forma parte, obviamente de las cosas más naturales e inocuas para el cuerpo humano. Aunque bien es cierto que los dos primeros ejemplos ofrecen alternativas ecológicas. Por su parte, se sabe claramente que la tecnología militar tiene como objetivo matar gente, así que no hay sorpresa. En cuanto al coche, el problema es que, a través del tubo de escape (sobre todo en motores diesel), se emiten partículas tóxicas muy pequeñas que se inhalan e introducen en las vías respiratorias. Por lo tanto, la persona que muestra voluntad ecológica y que se desplaza por la ciudad, por ejemplo en bici, respira todas estas partículas mientras está pedaleando.

En Francia, por ejemplo, el CEA (Centro de Energía atómica) está en pleno desarrollo de las nanotecnologías. Este Centro es el mismo que durante años hizo pruebas en el Pacífico relacionadas con la bomba atómica que, a su vez, es el origen de los desechos nucleares (no se sabe qué hacer con ellos, son muy tóxicos y tienen una duración de vida muy larga).

Diferentes campos como la alimentación y la agricultura están ya invadidos por esta tecnología. Hay investigadores que usan nanopartículas para introducir ADN extraño en células de vegetales para producir proteínas que contengan nuevas propiedades y características. Además de estos mencionados hay otros ejemplos: los agricultores que han olvidado que la tierra tiene que respetarse y que actualmente usan pesticidas en el tratamiento de sus campos acabarán teniendo que utilizar en un futuro cercano pesticidas nanoencapsulados; también se desarrollan productos de uso veterinario a base de nanopartículas, y qué mejor ejemplo que todo el sistema de chips intradérmicos que se ponen a los animales. Piensas que es bueno que tu mascota lleve chip porque si se pierde la podrás volver a encontrar, pero lo cierto es que el tipo de sociedad que está en pleno desarrollo actualmente es una sociedad de control total de la población y juega con los miedos de la gente (por ejemplo, el miedo a perder una mascota) para hacer avanzar este plan de control. Nos dirigimos hacia una dictadura ya anticipada hace años por George Orwell (1984). Las nanotecnologías, por su parte, permitirán que, después de perros y gatos, sean los humanos los que puedan recibir un chip bajo su piel. ¿Te imaginas llevar un chip en el brazo? ¡Yo me niego!

El mayor problema de todo esto es que nos presentan la realidad de las nanotecnologías como una nueva revolución industrial con todas las aplicaciones que de ella se derivan, ya sea a nivel médico o en otros ámbitos. Y de nuevo nos encontramos ante la presión emocional y con el miedo a la enfermedad. El poder curar con la nanociencia enfermedades hoy en día incurables sí que sería interesante y útil pero no olvidemos que no tenemos que jugar al aprendiz de mago. Actualmente, NO se han realizado estudios serios que demuestren que el uso de estas partículas es inocuo para los seres vivos y el medio ambiente.

Las industrias, cuya única motivación es la de ganar más y más dinero, han pasado al estado de fabricación de sus productos con nanotecnologías sin haber realizado comprobaciones y estudios previos que demuestren que los productos que fabrican no revisten peligro. Evidentemente, han sido los propios estados, totalmente vendidos a estas multinacionales, los que les han financiado proyectos de desarrollo de estas tecnologías.

¿Hasta que punto nos dejaremos imponer cosas que ni siquiera necesitamos para entender que en algunos aspectos hemos sobrepasado los límites? Espero que no sea tarde cuando seamos realmente conscientes de la situación global en la que vivimos. Es muy importante recordar la experiencia vivida con el tema de los elementos transgénicos: las investigaciones que empezaban a mostrar daños orgánicos en ratones, después de dos meses de haberles alimentado con maíz transgénico, fueron interrumpidas de forma injustificada e inmediata antes de que los investigadores independientes hubieran podido demostrar los mismo daños en seres humanos.

Inmersos en esta realidad, es precisamente ahora el momento de reivindicar la propia dignidad que aún nos quede como seres humanos, utilizarla para hacer preguntas y cuestionar el actual sistema, y crear un movimiento ciudadano implicado y concienciado a causa de su preocupación por un futuro cada vez más incierto. Sino, nos acabarán imponiendo las nanotecnologías, de la misma manera que nos impusieron todo lo nuclear, con los riesgos que ello conlleva para nosotros pero también para nuestras futuras generaciones.

Para saber más sobre Nanotecnologías puedes leer el siguiente artículo publicado en nutriSapiens.com.
 

 

Referencias

IMÁGENES

Foto principal: © Glazyuk | Dreamstime.com
Productos de limpieza: © Stable400 | Dreamstime.com
Cosméticos: © Kiankhoon | Dreamstime.com

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