Todo lo que necesitas saber sobre las hemorroides

por | 4 Dic 2020 | Otros temas, Reportajes

Índice del reportaje:

QUÉ SON LAS HEMORROIDES

Según el diccionario, las hemorroides (o, popularmente, almorranas) son…

Pero lo que no menciona la explicación médica es cómo se ve afectada la calidad de vida de las personas que padecen hemorroides: dolor, molestias permanente, pinchazos a lo largo del día, incomodidad, picazón, afectación en la realización de las actividades diarias, sangrados, inseguridad personal… realizar algo tan natural y orgánico como ir al baño se convierte en un padecimiento.

Ilustración de un intestino con hemorroides

Las hemorroides, en lenguaje llano, son un conjunto de tejidos inflamados o hinchados localizados en la zona anal o tramo final del recto. En muchas ocasiones, se las considera venas inflamadas pero esos tejidos inflamados son una unión de vasos sanguíneos, tejido conjuntivo, músculo y fibras elásticas. Es más, se denominan hemorroides externas trombosadas aquellas que contienen sangre coagulada en su interior.

De forma más concreta, en cuanto a su localización: si las hemorroides son externas, surgen alrededor del ano, en su borde exterior; en cambio, si son internas, se ubican entre dos y cuatro centímetros desde la apertura del ano, en el último tramo del recto inferior.

Teniendo en cuenta el tamaño, la gravedad, síntomas, la localización en el cuerpo, su “acción” tras realizar la defecación (si se retrotraen y vuelven a su lugar o no, tras la dilatación) y otras condiciones, las hemorroides se clasifican médicamente en grados de lesión del I al IV. Normalmente, en los grados III o IV, es cuando los profesionales de la salud suelen optar por sugerir la realización de la extirpación quirúrgica de ellas.

La persona que padece hemorroides suele identificarlas gracias al reconocimiento y atención a su propio cuerpo: al notar un bulto o varios (a veces duro, a veces doloroso) alrededor del ano que puede ir acompañado de dolor, picazón, pinchazos y la zona circundante enrojecida e inflamada. De hecho, es muy habitual que se produzca sangrado, en mayor o menor medida, y después del proceso de evacuación es lo más usual. Y las molestias no se reducen sólo al momento del baño, sino que las personas las pueden experimentar en sus actividades diarias: al sentarse, agacharse, caminar…

CAUSAS. POR QUÉ APARECEN

La aparición de las hemorroides no es casual, sino más bien causal y, a continuación, se indican algunas de las causas más comunes aunque, ante cualquier duda, siempre es recomendable la visita con un profesional.

  • Causa hepática. Existe una relación directa entre los problemas hepáticos y la aparición de hemorroides. En realidad, es lo más habitual en los pacientes que padecen cirrosis. Pero no es necesario un caso tan extremo, sino que cuando no existe equilibrio en el sistema hepático, las hemorroides pueden hacer su aparición. De forma más concreta: cuando el hígado está alterado, desequilibrado, inflamado…. no es capaz de realizar correctamente las funciones de eliminación de toxinas y otras relacionadas. Por lo mismo, por esta afección hepática, se produce una acumulación de sangre que el sistema venoso no es capaz de devolver al tórax a causa de esta barrera de inflamación ocasionada en el hígado que lo impide. Al producirse esta retención parcial de sangre en la parte inferior, las venas se dilatan y distienden y es cuando pueden ocasionarse problemas de varices y hemorroides. Es muy común que, cuando el origen es hepático, se produzca además hinchazón de piernas y extremidades inferiores cansadas, no sólo hemorroides, y la causa es la misma: el hígado. Explicado esto, el tratamiento de las consecuencias sin conocer el origen real ocasionaría sólo un alivio temporal.
  • Esfuerzos excesivos al defecar que, normalmente, se acompañan de estreñimiento de forma crónica / habitual. Asimismo, la diarrea crónica también puede ser uno de los efectos causantes de hemorroides al producir inflamación.
  • Relacionada con la causa anterior, sería el levantamiento de mucho peso, de forma regular, por la presión que se ejerce sobre la parte inferior del tronco.
  • Embarazo. Es muy habitual la aparición de hemorroides durante el embarazo a causa del incremento de peso y de los múltiples cambios hormonales que experimenta el cuerpo de la mujer a nivel global. De forma relacionada, el sobrepeso y la obesidad también favorecen la aparición de hemorroides.
  • Sedentarismo. Y, en concreto, pasar muchas horas sentado. El cuerpo del ser humano está biológicamente “diseñado” para el movimiento y la actividad, desde la época prehistórica. Cuando se pasan muchas horas sentado/a, no sólo afecta al sistema circulatorio del organismo sino que la posición estática en la que permanece el cuerpo produce presión sobre el sistema intestinal y puede ralentizar la peristalsis (las contracciones involuntarias y sincronizadas de los músculos alrededor del colon que originan la función intestinal). Y, de nuevo, una vida sedentaria no favorece el óptimo funcionamiento de los órganos internos, en general, y del hígado en particular (explicado en detalle en el primer punto).
  • Predisposición genética. Ciertamente, existe un componente hereditario en la aparición de hemorroides pero esto no significa que se deba adoptar una actitud pasiva frente a esta realidad sino que existen medidas que se pueden tomar, no sólo para prevenir sino también para aliviar esta afección.

DESMONTANDO MITOS

El hecho de mantener una relación sexual anal no produce, en ningún caso, hemorroides, porque estas siempre tienen una causa intrínseca a la persona que las padece. Ahora bien, cuando se tienen hemorroides, este tipo de relaciones no son las más indicadas para su tratamiento.

CÓMO EVITAR LAS HEMORROIDES

Exista predisposición genética o no a padecerlas, es bueno conocer una serie de medidas que se pueden tomar para evitar la aparición de hemorroides o para aliviar sus síntomas una vez han aparecido:

  • Llevar una dieta equilibrada, en normopeso, como resultado del consumo habitual diario de fibra, frutas y verduras. Estas pautas afectarían no sólo al bienestar general del organismo sino al cuidado específico del hígado.
  • De forma más concreta, en cuanto a alimentos, optar por aquellos que contengan flavonoides ya que protegen las paredes de los vasos sanguíneos. Por ejemplo: arándanos, uva negra, moras, naranjas, ciruelas, cerezas, manzanas, brócoli, fresas, espinacas, frutos secos…
  • Incrementar el consumo diario de agua, evitando la cafeína. Algunos tipos de tés también contienen flavonoides.
  • Evitar aquellos alimentos que puedan producir irritaciones en el sistema digestivo y afecten directamente al hígado porque, en consecuencia, agravarían las hemorroides: alcohol, tabaco, alimentos procesados, comida y/o especias picantes…
  • Caminar diariamente es uno de los ejercicios más productivos y sencillos que se pueden realizar para favorecer la circulación sanguínea de la pelvis menor. Así, se contribuye a mejorar la circulación sanguínea de retorno de las piernas y de la pelvis que incidirá en un alivio de las hemorroides.

QUÉ HACER CUANDO APARECEN HEMORROIDES

Una vez las hemorroides ya han hecho su aparición y, con ellas, todo el cúmulo de molestias e inconvenientes, existen muchas opciones de la medicina natural que funcionan muy bien sin tener que recurrir al uso de productos como cremas, supositorios, ¡incluso corticoides! que se encuentran en en las farmacias y que no atajan el problema de raíz, sino únicamente lidian con las consecuencias a nivel local.

SOLUCIONES NATURALES DE FITOTERAPIA PARA LAS HEMORROIDES

LIVERCARE

Complemento alimenticio a base de plantas como cardo mariano, diente de león y alcachofera, aminoácidos, colina e inositol. Ayuda a la desintoxicación, limpieza y mantenimiento saludable del hígado. Asegurando una correcta y equilibrada función hepática se contribuye al equilibrio del resto del organismo.

POLEN DE BREZO

Una de las propiedades principales del polen fresco de Brezo es su acción de activación de la microcirculación. Por este motivo, es de gran ayuda para personas que experimentan mala circulación en las extremidades (piernas y brazos) pero también resulta de interés para personas que requieren máxima concentración o estudiantes. El polen de Brezo también activa la microcirculación cerebral y esto beneficia los esfuerzos mentales intensos. Está especialmente indicado además para personas que sufren de insuficiencia venosa, de hemorroides o de problemas cardio-vasculares.

PIERNAS CANSADAS

Piernas Cansadas es un complemento alimenticio a base de plantas que mejora la circulación del organismo en general y que, al mejorar el flujo circulatorio de retorno al corazón, ayuda a combatir las piernas cansadas y demás molestias relacionadas. No sólo en verano, cuando las piernas se resienten más debido a las altas temperaturas, sino que resulta de ayuda durante todo el año. Contiene Vid roja, rusco y castaño de indias.

OLEVM DI POMPEIA. PIEL & MUCOSAS. ANAL Y PERINEAL

Uso tópico. Logra regenerar, neutralizar, calmar y eliminar alergias, picor, dolor, sequedad, irritación escozor y olor que pudieran aparecer. Indicado para aliviar la zona anal y perianal (hemorroides y fisuras). Unisex.

Otros trucos como medidas complementarias que resultan de ayuda y alivian las molestias de las hemorroides:

  • Uso de ropa interior de algodón. Los encajes, las fibras sintéticas u otros materiales pueden irritar más las hemorroides externas.
  • En la medida de lo posible (sabemos que es más caro) optar, al menos temporalmente por papel higiénico acolchado porque la suavidad de la celulosa evitará una irritación mayor de las hemorroides. Sobre todo, evitar el papel higiénico de color o perfumado porque contienen pequeñas partículas irritantes (las que le confieren olor y color al papel).
  • Por supuesto, evitar el rascarse, tocar, apretar o presionar las hemorroides. Si es necesario tocarlas, por ejemplo, para el uso de aplicaciones calmantes tópicas hay que hacerlo siempre con las manos recién lavadas y con la yema de los dedos para que las uñas no rocen la hemorroide y puedan agravarla.
  • Aumentar el consumo de fibra diario.
  • Si se desean tomar baños de asiento que sean con agua tibia, ni fría ni caliente (las temperaturas bruscas agravarán el estado de las hemorroides) y por un periodo corto de tiempo, no más de diez minutos. Lo ideal es añadir plantas a estos baños para aumentar su eficacia: castaño de indias y/o rusco (la misma composición que en el complemento Piernas cansadas) son las dos mejores opciones porque ayudan a la circulación venosa, a reducir la inflamación y la hinchazón. Se hace una infusión con estas plantas y una vez enfriada levemente se añaden al baño para aliviar los síntomas.
  • Intentar evitar pasar muchas horas en posición sentada. Y, si no es posible, se puede optar por pequeños cojines para la silla que no agraven las hemorroides. Estos cojines de asiento se encuentran fácilmente en tiendas generales, farmacias, tiendas especializadas en mujeres embarazadas y bebés…
  • En el momento de estar en el baño para vaciar el intestino, confiar en el propio cuerpo y ayudarle de forma orgánica. Queremos decir lo siguiente: al producirse la defecación, el intestino del cuerpo humano sabe perfectamente cuál es su función que ejecuta mediante distensiones y contracciones involuntarias. Lo que se puede hacer para ayudar en esos momentos al cuerpo es lo siguiente:

De forma fisiológica, colocar un taburete y apoyar los pies en él (en oriente es la forma habitual de evacuar el intestino o estando en cuclillas) mientras la persona está sentada en el inodoro, para de esta manera favorecer la colocación más vertical, sin curvaturas, del intestino que facilite el descenso de la materia fecal. Así se evitan esfuerzos que perjudiquen el estado de las hemorroides.

Realizar inspiraciones y expiraciones profundas, lentamente y de forma consciente. De esta manera, se incide en el trabajo del diafragma que va a modificar la presión en el abdomen y facilitará y permitirá el retorno de la sangre, además de favorecer la dilatación y relajación del ano para la expulsión de las heces, sobre todo al expirar de forma pausada y relajada. También en este sentido, acudir al baño sin prisas, con tiempo por delante y sin distracciones.

Fuentes y referencias:

  • “Fitoterapia. Vademécum de prescripción” Bernat Vanaclocha & Salvador Cañigueral Folcara
  • Christophe Pech. Osteópata y Fisioterapeuta.

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